Paginación completada

La paginación es el proceso al que se somete un texto que pretende convertirse en un libro para conseguir el formato de páginas que finalmente tendrá la versión impresa del mismo.

Hoy en dia, cuando uno escribe, normalmente lo hace utilizando un ordenador y un software de procesamiento de texto, como Microsoft Word, Pages (de Apple) u OpenOffice (software libre, sin licencia). Es muy raro encontrar a gente que aún utilice un papel y un lápiz o bolígrafo, o incluso una máquina de escribir para redactar textos, sean de la índole que sean. E incluso en esos extraños casos, al final, a la hora de publicar, todo acaba digitalizándose. Vivimos en un mundo binario, de ceros y unos, y es inevitable acabar pasando por los ordenadores cuando se llega al proceso final de la edición de un libro.

Sea como sea, una de las principales ventajas del formato digital es que permite revisar y corregir de forma fácil, una y otra vez, el texto escrito. O, visto de otra forma, nos permite equivocarnos más, nos permite perfeccionar nuestra escritura al máximo, pero a la vez nos hace dependientes de lo “grabado”. Seguramente muchos de los escritores contemporáneos no serían capaces de escribir “en directo”, dando por bueno sus textos sin revisarlos ni modificarlos (aunque dudo mucho que los escritores de antes, que no tenían estos medios, escribieran todas sus obras sin el más mínimo error o modificación antes de convertirlas definitivamente en libros). Esto no es malo, es sólo una aplicación eficaz de las herramientas existentes que, a día de hoy, hacen más cómodas y fáciles algunas tareas. Y, concretamente hablando de la escritura, bajo mi punto de vista supone una puerta más grande a esta actividad, una puerta por la que, afortunadamente (por la libertad de expresión que ello conlleva), hoy entran más personas de las que antiguamente lo hacían.

Con respecto al proceso de paginación en sí, la clave es: revisar, revisar y volver a revisar. Y cuando está todo corregido, ¡sigue habiendo fallos! Resulta increíble que, por más que uno lee y relee su obra, incluso cuando ésta ha sido leída y corregida a su vez por terceras personas, siempre acaba escapándose algo. ¿Cómo es posible que no me diera cuenta de que esta palabra estaba mal escrita? ¿Cómo no vi antes que en esa frase faltaba una coma? ¿Cómo he podido leer cuatro veces mal esa palabra, dándola por buena cuando no lo es? Bueno, esto pasa; y supongo que a lo que debemos aspirar es a que nuestra obra se edite con los mínimos fallos posibles.

Como avanzaba en su título, con este post solo quiero informaros de que la paginación de La máquina de escribir ya está finalizada.

El libro va a tener unas 600 páginas y no podéis imaginar lo que se siente cuando uno ve la maqueta provisional de su obra, ya paginada, correctamente tabulada y formateada, con el texto tratado profesionalmente; esas mismas palabras que un día salieron de mi cabeza y mis dedos hacia las páginas digitales de un fichero de ordenador, ahora ya están estéticamente dispuestas, bonitas, … ¡ahora ya sí que parece un libro!

Pues con esa sensación de satisfacción y alegría interna, y con muchas ganas de ver el resultado final en papel, os dejo hasta el próximo post.

¡¡¡Felices Fiestas a todos y Feliz Año 2013!!!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s